martes, abril 24, 2007

Don Qui, Homenaje de Roberto Matta a El Quijote en Madrid


La muestra del Círculo de Bellas Artes reúne dos series de 15 y 10 litografías, firmadas y numeradas por Matta , junto a dos textos en su particular y reconocible lenguaje juguetón, dado que para el artista chileno la palabra era tan importante como pintar.

Madrid.-

La exposición Don Qui, Homenaje de Matta a El Quijote que se expone en Madrid durante estos días tiene como pieza básica dos series de quince y diez litografías firmadas y numeradas. Don Qui (1985) y Qui d´Eux (1990). Además, esta se complementa con la exhibición de dos textos de los muchos que escribió Roberto Matta con su peculiar lenguaje, juego constante de palabras e ideas que entretejía a su antojo retando las normas de la gramática: Locolocacia Locurante y Don Quejado de las Manchas.

Don Qui, fue presentada anteriormente en la 25 Feria Internacional del Libro de Santiago de Chile (2005) con el apoyo del Instituto Hispano-Chileno de Fomento, Desarrollo y Cultura de Chile (Madrid) y la Cámara Chilena del libro, con el objetivo de contribuir al desarrollo de la actividad cultural iberoamericana con motivo del VI Centenario de la publicación de El Quijote. Seguidamente, durante el año 2006, con el patrocinio de los Ministerios de Educación y de Cultura chilenos, realizó un itinerancia por el país.

Ahora, de vuelta en España, el Comité Centenario Matta inicia con la presentación de esta exposición, en el Círculo de Bellas de Artes de Madrid, las actividades de preparación y difusión de la conmemoración en 2011 de los 100 años del nacimiento de Roberto Matta, aprovechando las fechas coincidentes con tradicional Lectura Continuada de El Quijote. Posteriormente y durante el año 2008 itinerará de la mano del Instituto Cervantes por sus diferentes sedes del mundo.

Su mujer Germana Ferrari, quien estuvo presente en la inauguración de la muestra, señaló que vivió 34 años de alegría junto a Roberto Matta y la única frase que tuvo para definir al artista chileno la explicó con una anédocta. “A Matta se le puede entender en unas palabras que nuestra hija de 5 cinco años dijo a su maestra, después que esta le preguntó: ´¿Qué hace tu padre?`. Ella le contestó: ´Mi padre juega con los colores. Con las ideas, con las palabras`. Y la verdad es que basta con ver sus textos y sus creaciones para confirmar esto”, dijo.

En cuanto a la relación que tuvo Roberto Matta con sus hijos. Germana contó que fue muy cercana. “Él siempre amó a sus hijos, y ellos tambien a él. Nosotros siempre llegábamos, nunca vamos. Y creo que en los momentos importantes siempre estuvimos presentes con ellos”.

La italiana agregó que entre sus hijos artistas nunca hubos choque de egos y ni tampoco con su padre. “Eso no me viene a la cabeza. Ellos lo querían mucho, Gordon y Batan. Eran hijos orgullos del padre y no había razón para que pelearan”, explicó.

De Chile, su patria de nacimiento, Ferrari señaló que él más que chileno es ciudadano del mundo. “Fuímos en los 70 a Chile durante tres semanas. Pero él era ciudadano del mundo, tenía muchas patrias. Italia de dio pasaporte, Cuba le dio pasaporte cuando los chilenos lo echaron de su país. Después llegó el francés, y finalmente el Español. Pero todo ello de Chile, y que lo echaran no le importó porque él veía siempre la vida en primavera”.

Matta: Un genio

Roberto Matta nació en Santiago de Chile el 11 noviembre de 1911. Arquitecto de formación fue un artista polifacético que destaca como pintor pero que es también escultor, ceramista, ilustrador y escritor.

En 1934, se relaciona con innumerables artistas como: Le Corbusier, Neruda, García Lorca, Alerti, Marcel Dumchap, Picasso, Dalí, André Breton, Henry Moore o García Márquez. En 1948, en Nueva York, se convierte en el referente del surrealimo para los pintores norteamericanos.

Entre sus numerosas exposiciones y trabajos, destacan la Exposición Internacional Surrealista de París (1947) y las Restrospectivas de Nueva York (1955) y el Museo Reina Sofía, Madrid (1992). Ha recibido numerosos premios de entre los que podemos destacar: Pittsburgh International (1952), Premio Nacional de Arte de Chile (1990) o Premio Príncipe de Asturias de las Artes (1992).

EE.UU: Las autoridades no protegen a las mujeres indígenas frente a la violación

(Washington, D.C.) - Las mujeres indígenas de Alaska y del resto de Estados Unidos sufren índices desproporcionadamente elevados de violación y violencia sexual, pero el gobierno federal ha creado importantes barreras que dificultan el acceso a la justicia, sostiene Amnistía Internacional en un informe que la organización ha hecho público hoy, 24 de abril de 2007.

Las cifras del Departamento de Justicia indican que las mujeres indígenas tienen 2,5 veces más probabilidades de ser violadas o sufrir agresiones sexuales que las mujeres de Estados Unidos en general. Más de una de cada tres mujeres indígenas serán violadas en el transcurso de su vida.

El gobierno de Estados Unidos ha creado un complejo laberinto de jurisdicciones tribales, estatales y federales que a menudo permite a los responsables de violaciones actuar con impunidad, y en algunos casos crea de hecho vacíos jurisdiccionales que alientan las agresiones.

Es necesario establecer el lugar donde se cometió el delito y la identidad del responsable para determinar qué autoridades tienen jurisdicción, y en este proceso se pierde un tiempo decisivo. Estas deficiencias propician investigaciones inadecuadas o falta de respuesta. Otras complicaciones son la falta de profesionales de medicina legal para casos de agresión sexual debidamente capacitados en las instalaciones del Servicio Indígena de Salud que se ocupen de los exámenes forenses y la posibilidad de que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley manejen de forma incorrecta las pruebas cuando utilizan materiales para la recogida de pruebas en casos de violación.

El resultado es que en muchos casos las mujeres indígenas: no reciben una respuesta oportuna de la policía, en el supuesto de que reciban respuesta, pueden no ser sometidas a exámenes médicos forenses, pueden ver que sus casos no llegan a ser objeto de procesamiento.

"Los elevados índices de violencia sexual que experimentan las mujeres indígenas en Estados Unidos se agravan debido a fallos en todos los niveles del sistema de justicia. Amnistía Internacional manifiesta su solidaridad con las demandas de las mujeres indígenas para que el gobierno de Estados Unidos les proporcione la protección y la justicia que merecen", ha declarado Kate Gilmore, secretaria general adjunta ejecutiva de Amnistía Internacional.

"Las mujeres indígenas sufren un trato brutal en una proporción alarmante, y es lamentable que el gobierno de Estados Unidos, supuesto defensor de los derechos de la mujer, esté contribuyendo al problema", ha afirmado Larry Cox, director ejecutivo de Amnistía Internacional Estados Unidos.

"Es vergonzoso que tales abusos incluso existan en nuestros días. Si no se toman medidas inmediatas, una situación que ya es terrible e indignante para las mujeres podría quedar aún más fuera de control. Ha llegado la hora de poner fin a estos abusos contra los derechos humanos que se vienen cometiendo sin trabas desde la fundación de este país."

El informe de Amnistía Internacional, Laberinto de injusticia, señala que hay falta de protección de las mujeres indígenas frente a la violencia sexual en Estados Unidos, advierte que las cifras oficiales, por muy inquietantes que sean, subestiman gravemente el problema porque muchas mujeres tienen demasiado miedo de la inacción para denunciar sus casos.

Según una trabajadora de apoyo de Oklahoma, de los 77 casos de agresión sexual o violencia doméstica en los que estaba trabajando y que afectaban a mujeres indígenas, sólo tres víctimas denunciaron sus casos a la policía. El gobierno de Estados Unidos ha menoscabado la autoridad de los sistemas de justicia tribal para responder ante los delitos de violencia sexual al no facilitarles de forma sistemática fondos en cantidad suficiente.

La legislación federal limita a un año de privación de libertad la pena que los tribunales tribales pueden imponer por cada delito y prohíbe a los tribunales tribales juzgar a los sospechosos no indígenas, aun cuando datos recogidos por el Departamento de Justicia indican que al menos el 86 por ciento de los responsables son hombres no indígenas.

Además, las investigaciones de Amnistía Internacional indican que en los ámbitos estatal y federal no se da curso a casos de violencia sexual contra mujeres indígenas en los que están implicados presuntos autores no indígenas.

Un ex fiscal federal manifestó a Amnistía Internacional: "Es difícil tramitar las causas en que hay una víctima indígena y un presunto autor no indígena". Una vez desestimado un caso en el ámbito estatal o federal, las supervivientes de violación no disponen de otros recursos en virtud de la legislación penal.

"Cuando los ancianos dicen, 'demasiadas de nuestras mujeres y niñas han sido violadas', sabemos que debemos reunirnos para superar la oscuridad y poner fin al silencio. Lo que no reconocemos, lo llevamos con nosotros", ha afirmado Denise Morris, directora ejecutiva y presidenta del Centro Indígena de Justicia de Alaska, que intervino en la presentación del informe de Amnistía Internacional. "El gobierno de Estados Unidos tiene le responsabilidad legal y moral de proporcionar recursos a las organizaciones indígenas para que puedan comenzar a desarrollar soluciones y promover la curación y el bienestar en el ámbito de la comunidad", agregó.

El informe se centra básicamente en tres regiones que plantean desafíos jurisdiccionales diferenciados: Oklahoma, Alaska y la Reserva Sioux de Standing Rock (Dakota del Norte y Dakota del Sur).

El informe revela que cualesquiera que sean el lugar o el marco legal, el resultado es el mismo: la negación de justicia a muchas mujeres indígenas que han sufrido violencia sexual.

fuente AI.