jueves, septiembre 24, 2009

Tim Robbins: “En un mundo de mentiras, la verdad se convierte en un acto revolucionario”.

  • El artista norteamericano lleva 3 años girando con la obra ‘1984’, basada en el libro de George Orwell, donde se plantea una experiencia hiperrealista sobre los Estados totalitarios y los ‘Gran Hermanos’ burocráticos que vigilan permanentemente a sus ciudadanos.

  • En Madrid, Tim Robbins está actuando con The Actor’s Gang, y en su paso por la capital española habló de la videovigilancia que esta afectando a todos los países, la censura y la manipulación de los gobiernos para justificar sus acciones contra la democracia y la libertad.
    “El amor siempre vence al poder y a las dificultades”, reflexionó.

EUROLATINPRESS/IC
‘La guerra es la paz y la paz es la guerra’, es la frase que mejor refleja los tiempos actuales para el actor norteamericano Tim Robbins. El ganador del Oscar, y marido de la también actriz comprometida políticamente, Susan Sarandon, lo sabe mejor que nadie ya que ha vivido en carne propia esa manipulación o mejor dicho esa mentira que crean los Estados para justificar sus acciones y mantener a los ciudadanos intimidados frente al enemigo invisible.

Un mundo orwelliano es lo que vio Robbins con el horrible gobierno de George W. Bush y pese a los aires renovadores que ha traído Barack Obama a la Casa Blanca, "ahora hay menos criminales", dice, aún se mantiene en las estructuras de poder estadounidense esa oscura política neoCon.

La situación de acoso que sufrió su familia por negarse a apoyar una guerra en Irak que hasta estos días no se reconoce como ilegal en EE.UU por quienes la montaron y ha provocado más un millón de muertos en Oriente Medio, lo llevó a montar en 2006, la famoso y premonitoria ‘1984’ del periodista George Orwell.
La adaptación realizada por el actor, director y escritor Michael Gene Sullivan, se centra en los aspectos más dramáticos del protagonista Winston Smith. El ciudadano de Oceanía, tras descubrir el amor y la verdad sobre el Estado totalitario, es detenido y torturado por la ‘Policía del pensamiento’, y por su puesto, por el ‘Gran Hermano, que lo controla todo’.

El 1984 de Tim Robbins apenas se diferencia del texto original. La traducción es literal del libro que hace 50 años se adelantó a Stalin y Hitler, y el escenario es una sala de torturas. Asimismo, es un montaje de pequeño formato que a modo de thriller psicológico pone en tela de juicio los imperativos categóricos de las sociedades modernas.

“1984 es una historia mucho más relevante hoy que cuando fue escrita. Creo que es más importante contarla hoy que en cualquier momento anterior. George Orwell fue un visionario, un hombre que presiente lo que va a pasar en el futuro, y que fue capaz de ver el futuro, tal y como iba a ser desde su posición en el pasado y en aquel momento”, señaló Robbins en Madrid.