jueves, octubre 18, 2007

FESTIVAL DE CINE EL OJO COJO EN CASA DE AMERICA

Entre el 15 y el 27 de octubre, CASA DE AMÉRICA de Madrid es la sede del Espacio Iberoamericano del Festival Cinematográfico Internacional

EL OJO COJO.

Más información en la Web del Festival: www.elojocojo.org

CASA DE AMERICA / 23 octubre: V Muestra de Cine | El Universo Audiovisual de los Pueblos Indígenas.















Directores de vídeo de América Latina, se reunirán en la V Muestra: El universo audiovisual de los pueblos indígenas.

La V Muestra: El universo audiovisual de los pueblos indígenas vuelve a presentarse en España y ahora en dos sedes, lo que la convierte en uno de los eventos más relevantes del año en el campo de la realización de vídeo indígena.

Un total de 11 obras de diversos directores, pertenecientes a diferentes comunidades latinoamericanas integrados en la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas (CLACPI), se reunirán en la Casa de América de Madrid, los días 23, 24, 25 y 26 de octubre de 2007.

Organizado por la Agencia Española de Cooperación Internacional, la Casa de América y (CLACPI), la V Muestra: El universo audiovisual de los pueblos indígenas, continúa la serie de encuentros de estos profesionales donde intercambiarán impresiones y contestarán preguntas de los asistentes.

Madrid

El año pasado la MUESTRA DEL UNIVERSO AUDIOVISUAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS fue un gran éxito, por lo que al llegar a su 5ª edición se confía reafirmar la capacidad de convocatoria de este colectivo y la gran sensibilidad del pueblo español para con los cineastas latinoamericanos.

Desde 1985, la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas (CLACPI) ha venido realizando diversas actividades de colaboración, intercambio y apoyo mutuo en la capacitación, producción y difusión del cine y vídeo indígena. A CLACPI pertenecen personas y organizaciones independientes de varios países de América Latina entre los que se encuentran Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Guatemala, Venezuela, Perú y México.

En esta ocasión CLACPI , RUPAI de Ecuador, CEFREC de Bolivia y OJO DE AGUA de México, presentan la V Muestra del Universo Audiovisual en la que se proyectarán las obras representativas del VIII Festival Internacional de Cine y Vídeo de los Pueblos Indígenas realizado en Oaxaca, México en el mes de junio del 2006, y del "Premio Anaconda Al Vídeo Indígena Amazónico", del Chaco y los Bosques Tropicales de América Latina y el Caribe 2006.

La Muestra aspira a promover el reconocimiento social, político y cultural de los pueblos indígenas; resaltando el valor de las producciones para conseguir un mundo plural; motivando la producción de obras cinematográficas y videográficas, procurando la difusión en zonas rurales y urbanas; y también fortaleciendo lazos que unen a las y los realizadores del cine y vídeo indígena de todo el mundo.

La organización cuenta con el apoyo de Casa América y de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) a través del Programa Indígena, como también de la colaboración de Almaciga en Madrid y Alternativa en Barcelona.

El compromiso social del cine indígena lo podrá apreciar desde las 20 horas los días 23, 24,25 y 26 de octubre.

Más información: http://www.casamerica.es/

La Ley sobre víctimas de la guerra civil y el franquismo aunque mejora, no salda la deuda pendiente

Las víctimas de crímenes de tortura, ejecución extrajudicial o desaparición forzada, al margen de las indemnizaciones y de las limitadas vías para obtener justicia

Madrid.- Para Amnistía Internacional el Proyecto de Ley sobre víctimas de la guerra civil y el franquismo ha mejorado tras su paso por la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados, pero insiste en que sigue estando muy alejada del derecho internacional y, por tanto, no salda la deuda pendiente del Estado con todas las víctimas que padecieron graves violaciones de derechos humanos y nunca obtuvieron verdad, justicia ni reparación.

La organización llama especialmente la atención sobre las víctimas de graves crímenes contra el derecho internacional, como torturas, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas, que el texto deja al margen de las indemnizaciones económicas y de las limitadas vías para acceder a la justicia y hace un llamamiento para que este vacío sea subsanado antes de la aprobación definitiva de la Ley.

“La Ley será un tímido paso adelante en la larga batalla contra el olvido de las víctimas del franquismo y la guerra civil, pero sin verdad y sin justicia la deuda no quedará saldada. Más allá de esta Ley, el Estado aún puede y debe mostrar un compromiso claro con los derechos humanos que dé respuesta de una vez por todas a estas víctimas”, asegura Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional en España.

Desaparecen algunos obstáculos, pero no se garantiza ni verdad ni justicia

El Proyecto de Ley inicial presentado por el Gobierno, que Amnistía Internacional calificó de “ley de punto final”, incluía dos claros mecanismos de impunidad que conllevaban la ocultación de la identidad de presuntos autores de crímenes contra el derecho internacional. La organización da la bienvenida a la desaparición de estos dos mecanismos, que eran los mayores obstáculos al derecho a la verdad y a la justicia que incluía el borrador inicial.

“Sin embargo, los derechos de las víctimas siguen sin garantizarse. Los avances del nuevo texto son en gran medida meras declaraciones de intenciones o disposiciones ambiguas, cuya efectividad deberá demostrarse en la aplicación de la Ley. A día de hoy tienen poco significado en términos de justicia material e individualizada” afirma Esteban Beltrán.

En cuanto al derecho a la verdad, la Ley incluye algunos avances sobre los archivos de la represión, estableciendo que los poderes públicos deben adoptar las medidas necesarias para la protección y catalogación de documentos, en particular aquellos que tengan un mayor deterioro o un mayor riesgo de degradación. También incluye la obligación de la Administración General del Estado de recopilar los testimonios orales relevantes para su remisión e integración en el Archivo General de la Guerra Civil.

Sin embargo, aunque añade la condena del franquismo expresada en marzo de 2006 por la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, la Ley no asume su principal recomendación, la de poner en marcha “una comisión nacional de investigación sobre las violaciones de derechos humanos cometidas bajo el régimen franquista” para conseguir establecer “la verdad sobre la represión”.Sobre el derecho a la justicia, esta Ley reconoce a través de una fórmula ambigua, como es la declaración de “ilegitimidad” de determinados tribunales y de las condenas y sanciones dictadas por motivos ideológicos, políticos o de creencia religiosa, lo que según el derecho internacional carece de valor jurídico.

Y renuncia a la oportunidad de garantizar un recurso idóneo y eficaz para la obtención de la nulidad de esas sentencias. “Por tanto, no se garantiza el derecho de las víctimas a obtener justicia individualizada y material. La eficacia de esa declaración de “ilegitimidad” deberá solventarse en los tribunales y en cualquier caso deja en la incertidumbre a quienes ya han intentado la nulidad de condenas a muerte con los recursos disponibles hasta ahora y con resultado adverso”, continúa Beltrán.

Amnistía Internacional hace un llamamiento a todas las Administraciones para que, con independencia de las negociaciones políticas, las disposiciones de esta Ley sean interpretadas y se apliquen conforme a lo que señala el derecho internacional.

Crímenes sin nombrar, víctimas sin derechos

Decenas de miles de personas fueron víctimas de torturas, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas tanto durante la guerra civil como posteriormente durante la represión franquista. Sin embargo estos crímenes se encuentran ausentes en la Ley: ni se nombran, ni se aborda la responsabilidad del Estado. Estas víctimas quedan al margen de las indemnizaciones económicas ampliadas por la Ley y de las limitadas vías para obtener justicia, puesto que no fueron objeto de ninguna condena ni sanción.

Sobre la cuestión de las fosas comunes, se han incluido algunas mejoras respecto al proyecto de Ley inicial, entre ellas que el Estado asume la obligación de elaborar un mapa de fosas en todo el territorio español y de adoptar medidas para la preservación de las áreas identificadas, y que el Gobierno deberá preparar un protocolo de actuación para asegurar la colaboración institucional en las exhumaciones.

Además, los hallazgos de fosas deberán ponerse en conocimiento de las autoridades judiciales competentes. Aunque estas medidas parecen demostrar una cierta sensibilidad hacia los familiares de los desaparecidos, no suponen ningún reconocimiento de derechos y están muy lejos de ajustarse a lo previsto por el derecho internacional. Se mantiene la tendencia hacia la “privatización” de la tarea de localizar y exhumar los restos de las víctimas de desaparición forzada, delegada en entidades sociales, y obvian la responsabilidad del Estado de investigar estas graves violaciones de derechos humanos y garantizar justicia y reparación a las víctimas.

“Con este alejamiento de los estándares internacionales en las cuestión de las fosas comunes, España ofrece un pésimo precedente a otros países que se enfrenten a procesos similares”, dice Beltrán.

Reconocimiento moral, sin consecuencias económicas ni jurídicas

El reconocimiento moral, a través de la Declaración de Reparación y Reconocimiento Personal, se ha ampliado a algunos grupos pero sigue sin reconocer la doble victimización de quienes no fueron reconocidos como víctimas durante décadas. Esta Declaración, además, no tendrá efectos de ningún tipo, económicos o jurídicos, salvo el de reparación moral.

“Este mecanismo tampoco se ajusta a las exigencias de verdad tal y como marca el derecho internacional aunque, como no podía ser de otra manera y según reconoce explícitamente la Ley, es compatible con el ejercicio de acciones judiciales”, concluye Beltrán.

En cuanto al reconocimiento económico, el texto se limita a ampliar las indemnizaciones a determinados grupos de víctimas otorgadas por el Estado en los últimos treinta años, sin nombrar los abusos de los que fueron objeto y sin conexión con el hecho de ser víctimas de tales abusos contra los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.

Fuente: Amnistía España

martes, octubre 16, 2007

Los últimos días del Che. Que el sueño era tan grande

Infinidad de libros se han publicado sobre la leyenda, la trayectoria y la vida de Ernesto Che Guevara. Como también muchos adjetivos se le achacan al guerrillero más conocido del mundo: un soñador, un libertador, un comunista, un asesino...

Sin embargo, a 40 años de su muerte muy poco se ha contado sobre los últimos días de su aventura boliviana, tras intentar sin éxito forjar lo que sería el comienzo de la revolución latinoamericana, y las sensaciones que provocó ese fatídico 9 de octubre de 1967 en el pueblo de La Higuera (Bolivia).

Juan Ignacio Siles, un especialista en guerrilla boliviana, profesor y ex ministro de RR.EE, lo intentó y se lanzó a la tarea titánica de ordenar todos los datos perdidos de ese momento histórico. El diplomático se pasó diez años revisando numerosos informes de la policía y de los soldados de la época, entrevistó a campesinos que en esa época eran niños, y a su vez analizó con detalle los diarios de los guerrilleros y en especial, el Diario del Che, resguardado en una caja fuerte de un Banco de Bolivia. Todo esta minuciosa investigación dio vida al libro, “Los últimos días del Che. Que el sueño era tan grande” (DEBATE).

“La guerrilla del Ñacahuazu y su desenlace es un hecho tan fuerte que conmovió las raíces más profundas de mi país. Yo era muy pequeño cuando ví, en una revista Life de 1968, las fotos del Che muerto y la verdad me impresionaron mucho”, comentó el diplomático a La Nación Cultura en su presentación en la Casa América de Madrid.

Mágicamente, al ex canciller la figura del Che lo perseguiría hasta su doctorado en la Universidad de Georgia, EE.UU, en los años noventa. “Tras escribir mi tesis doctoral volví a encontrarme con el Che, ya que su pensamiento de liberación y creación del hombre nuevo es muy parecido a la teología de la liberación, que era mi tema. Así me mantuve leyendo e investigué los momentos fundamentales de la guerrilla, como la batalla del Churo, donde el Che fue apresado. Pero mientras mas leía sobre el tema, no lograba sacar una conclusión de qué había pasado ahí. Así me encontré frente a un puzzle y me di cuenta de que para narrar la historia tenía que darle vida a cada uno de los personajes de ese acontecimiento”.

La novela de Siles mezcla la ficción con la realidad, funde la documentación con la vida, el dato con el sentimiento y la verdad con la pasión narrativa, tratando de dar una voz más íntima a los personajes. “Intenté entregar a los guerrilleros una voz poética y al Che una mas historicista. A los campesinos con su miedo. A los soldados comentando la batalla. He querido reflejar el ser más íntimo del lenguaje de todos los involucrados. De esta manera, los personajes cuentan la historia a su modo y el lector debe sacar sus conclusiones”, comentó.

Che, un amigo más que un líder

Juan Ignacio Siles declara que muchas veces imagina cómo habría sido encontrarse con el Che en la guerrilla. “Yo creo que él era un ser humano con enormes virtudes pero con tremendos defectos. Era muy exigente con sus compañeros, pero también consigo mismo. Producía una sensación de respeto extremo hacia sus hombres y de cierto miedo porque era un hombre muy iracundo en momentos de desesperación, especialmente por el asma, que lo tenía muy mal”.


Al mismo tiempo era un hombre que insuflaba amor por sus compañeros. “Se desvivía por ellos. Yo creo que fue detenido en gran parte por salvar a cuatro de ellos y, de hecho, lo logró. Además, los acompañaba, los guiaba, los dirigía y tenía un don de mando extraordinario y por eso, lo seguían tanto. Lo que más le dolía era la pérdida de sus compañeros porque, si bien eran sus hombres, sus compañeros, sobre todo, eran sus amigos”.

Argentina era el objetivo final


El Che Guevara había estado en Bolivia en su segundo viaje en motocicleta por Latinoamerica. “Visitó Bolivia en el 53 y para él supuso una impresión tremenda. Hay unas cartas maravillosas que le mandaba a su amiga “Tita” Infante, donde le cuenta y le describe lo que era Bolivia en el periodo de la reforma agraria”.

Sin embargo, en realidad Fernando (su chapa) no elige a Bolivia como objetivo sino que tenía en mente la Argentina. “Primero sus hombres habían elegido el norte de la ciudad de La Paz. En cambio, el Che prefiere el sudeste del país, donde hasta hoy en día hay situaciones de esclavitud y mucha miseria en las comunidades guaraníes, para pasar luego al norte de Argentina. Esa idea le surgió del periodista Jorge Massetti, fundador de PrensaLatina, quien había intentado iniciar una revuelta en Salta, que fue sofocada violentamente por la gendarmería”.

La “autoinmolacion” y el mito


El Che planifica la guerrilla de Bolivia durante seis meses de gran crisis personal en Praga y pese a tener el apoyo de Fidel Castro, del PC cubano y del PC soviético, se produce un extraño quiebre con secretario general del PCboliviano. “Mario Monje recibió una orden de los soviéticos de retirarle todo el apoyo en campo y el Che se queda huérfano. Es ahí donde decide para los biógrafos, autoinmolarse. A mí parecer no es así. Yo creo que el Che creyó hasta el final que tenía posibilidad de hacer algo porque veía las condiciones de miseria del país”.

El gran error, en opinión de Siles fue que el argentino no tenía las armas ideológicas para dialogar con el campesino. “Por ejemplo, el Che dio órdenes a su ayudante boliviano Moíses Guevara de dar clases de quechua a los combatientes en una zona donde se habla guaraní y español. Entonces, no tenía un verdadero conocimiento de la realidad geográfica o de la geopolítica boliviana. Sólo tenía una gran utopía que lo empujaba hacia adelante”.

Además, la desesperanza y luchar contra soldados muy jóvenes provoca en el Che una crisis de conciencia . “El mismo cuenta que deben emboscar a un grupo de soldados y le cuesta dar el inicio del ataque. Escribe en su diario: “estoy apuntando y no fui capaz de disparar”. Por otro lado, a los guerrilleros la ilusión inicial se va desdibujando, van perdiendo la confianza en Guevara y en sus propios jefes. Al final, la guerrilla termina en harapos. Finalmente, se cambian los escenarios de la guerrilla, se sale de la selva hacia unos lugares con menos vegetación y el escenario se torna desfavorable para ellos. A eso sumamos que los EE.UU preparan a los soldados más profesionalmente y estos toman conciencia de la lucha contra el comunismo”.


La muerte con los ojos abiertos


Definitivamente, el pensamiento colectivo asocia la imagen del Che muerto a los bolivianos y la del Che vivo con la boina a los cubanos. “La imagen de Korda corresponde a la victoria de la revolución cubana y en Bolivia esta no tiene sentido. El imaginario allí es el Che muerto. Recuerdo estar en la Feria del Libro de Cuba y llevamos fotos del Che muerto y produjo indignación y conmoción. En Cuba nunca la habían visto ya que no pertenece al imaginario popular cubano”, explicó.

Para Siles, la fotografía del Che muerto, con los ojos abiertos si bien en un comienzo produjo en Bolivia la desesperanza, rápidamente ligó al guerrillero a la divinidad, a un poder mágico. “Las clases populares, las clases intelectuales y los estudiantes vieron esa foto como una tremenda derrota. Sin embargo, la imagen se presenta también como la esperanza y en Bolivia se identifica al Che con Cristo. Es el Che resucitado, es la resurrección de la revolución, y es el pensamiento utópico que se rescata a partir de un icono”, concluyó