martes, junio 27, 2006

Salvador Allende es homenajeado en España

Al cumplirse 98 años del nacimiento del Salvador Allende, la Casa de América de Madrid presentó ayer el libro “Cuando septiembre se llama Allende”, que recuerda a la figura del ex presidente a través del testimonios de 15 personalidades europeas.

A continuación el texto de José Saramago:

“Treinta años han pasado sobre el execrable crimen perpetrado por los militares chilenos por lo militares contra su propio país, treinta años han pasado sobre el día en que la misma bandera que , izada por las manos de un civil, había iluminado las esperanzas e ilusiones de la mejor parte del pueblo chileno, se transformó, blandida por las manos de la más cínica traición y de la crueldad más demente, en la negra sombra bajo la cual, entre aplausos de cómplices y el silencio de los cobardes, se cometieron atrocidades que constituyen otro terrible capítulo de esa obra interminable que es el manual de la perfecta ferocidad humana. Porque esto se hacía, una vez más, en nombre de la patria, esa identidad bicéfala que con una boca nos sonríe y con la otra tantas veces, nos muerde y nos escupe en la cara.

Sin embargo, la patria del torturado no será, nunca lo es, la misma que la del torturador, y un pueblo que evite reconocerse y reencontrarse en la generación de los torturados y asesinados que el mismo, biológicamente, trajo al mundo puede ser que habite en los mismos lugares, pero no pertenece a la misma patria. En Chile, así lo escribió el dramaturgo Juan Radrigán, “los muertos no están muertos y los vivos no están vivos”. Esto quiere decir, si comprendo tan impresionantes palabras, que el presidente Salvador Allende y los millares de ciudadanos chilenos asesinados por la dictadura cumplen, aún hoy, la sublime obligación de no estar muertos, pero también quiere decir que los chilenos vivos (¿cuántos? ¿quiénes?) no están cumpliendo el más elemental deber de quien está vivo: conservar y revivificar en la acción la memoria de quienes perdieron la vida porque creían en la única patria que nos debe merecer respeto. La de la honra y de la dignidad”.


Adémás, un poema de Benedetti sobre el político más importante de la historia de Chile:

"ALLENDE"

Para matar al hombre de la paz
para golpear su frente limpia de pesadillas
tuvieron que convertirse en pesadilla,
para vencer al hombre de la paz
tuvieron que congregar todos los odios
y además los aviones y los tanques,
para batir al hombre de la paz
tuvieron que bombardearlo hacerlo llama,
porque el hombre de la paz era una fortaleza
Para matar al hombre de la paz
tuvieron que desatar la guerra turbia,
para vencer al hombre de la paz
y acallar su voz modesta y taladrante
tuvieron que empujar el terror hasta el abismo
y matar mas para seguir matando,
para batir al hombre de la paz
tuvieron que asesinarlo muchas veces
porque el hombre de la paz era una fortaleza,
Para matar al hombre de la paz
tuvieron que imaginar que era una tropa,
una armada, una hueste, una brigada,
tuvieron que creer que era otro ejercito,
pero el hombre de la paz era tan solo un pueblo
y tenía en sus manos un fusil y un mandato
y eran necesarios mas tanques mas rencores
mas bombas mas aviones mas oprobios
porque el hombre de la paz era una fortaleza
Para matar al hombre de la paz
para golpear su frente limpia de pesadillas
tuvieron que convertirse en pesadilla,
para vencer al hombre de la paz
tuvieron que afiliarse siempre a la muerte
matar y matar mas para seguir matando
y condenarse a la blindada soledad,
para matar al hombre que era un pueblo
tuvieron que quedarse sin el pueblo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

es triste que tengan que reconocerlo lejos de su país.

Anónimo dijo...

es triste, si te das una vuelta por lo periodicos fascistas de chile, los monopólicos, veras que ninguna da una nota sobre el natalicio de allende...