lunes, marzo 05, 2007

Senel Paz: “Reflejo la vivencia de mi generación y de mi país”


El guionista de la premiada, “Fresa y chocolate”, el cubano Senel Paz, publicó su nueva novela “En el cielo con diamantes”, donde habla sobre la amistad y el amor en la Cuba de Fidel, y con los Beatles como música de fondo.

MADRID

Es un tipo tímido, al igual que sus personajes. En su mirada cabizbaja y en sus primeras palabras, al presentar su nueva novela “En el cielo con diamantes”, Senel Paz lo corrobora sin tapujos. “Es un susto más que un gusto presentar este libro acá. Creo que nunca en mis 50 años de vida había hablado tanto y dado tantas entrevistas como ahora”.

Sin embargo, con la alegría y picardía que caracteríza a los cubanos, Senel Paz explicó en la Casa de América las novedades de su nueva obra, una historia divertida sobre la vida, sobre todo sexual, erótica, pero también familiar, social y educacional, de dos adolescentes en La Habana durante los tiempos dorados post Revolución. “Es una novela contada a dos voces, por dos personajes y donde retomo a mis personajes de “Fresa y Chocolate”. La verdad es que soy un escritor que siempre escribe sobre el mismo mundo, con los mismos personajes. Me guío por el personaje de David y en la medida que la vida de él se puebla de otros personajes y de otras experiencias, mi mundo literario se va inundando de más gente e historias”.

“En el cielo con diamantes”, Paz alterna capítulos que llevan el título de los dos protagonistas: David y Arnaldo. Son las dos caras de la moneda: David es intelectual, serio, gran lector, que no quiere hacer el amor hasta encontrar a la muchacha amada, es decir, hasta no estar enamorado. Arnaldo es un “jodedor” empedernido. Los dos hombres llegan a La Habana, donde las mujeres son guapísimas y quieren tener sexo a cada rato. “El personaje de David está detenido en esa situación. En la conquista de un amigo y una novia para empezar a vivir. Mientras que en la otra vertiente, el otro personaje intenta ayudar a su amigo, sobre el cual pesa un hechizo de brujería cubana, que pronóstica que si éste no logra acostarse con una mujer antes de los 17 años va a perecer. Y quien conoce Cuba, sabe que los hechizos cubanos hay que respetarlos”, contó el autor.

Por su parte, el Quijote y la influencia de Miguel de Cervantes están presentes en la nueva obra de Senel. “Hay una idea que está tomada de El Quijote porque yo soy admirador de él. El Quijote antes de lanzarse a sus aventuras en el mundo, tiene la necesidad de tener una novia, un amor y, como realmente no la tiene, la inventa. Y además, tiene la necesidad de tener un amigo y cuando consigue todo esto es cuando el Quijote nace y disfrutamos de la maravilla de este libro”, reveló.

Siempre los éxitos persiguen a sus creadores. Lo mismo pasó a Senel Paz con la premiada “Fresa y chocolate”, obra basada en un relato suyo, “El lobo, el bosque y el hombre nuevo” y por la cual, le ofrecieron mucho dinero para escribir la segunda parte. Pero finalmente rechazó la oferta. “Los cubanos siempre hacemos lo opuesto, lo contrario a lo que nos dicen. Entonces, en vez de escribir la segunda parte, escribí la primera. Pero no para el cine, sino para el mundo de la literatura”, dijo el escritor.

Asimismo, esta obra le permitió satisfacer una necesidad que siempre tuvo: construir otro personaje que le permitiera trabajar la jerga y el habla cubana, llena de metáforas, de plasticidades, de significado, de groserías y de agresividad. “Yo quería hacer un trabajo que me permitiera estilizar esa habla y poder contar una historia que sigue a unos personajes, pero no basándose en los grandes acontecimientos cubanos, sino en la vida de barrio, la pequeña vida, la vida marginal de conseguir ropa, la diversión”, reconoció.

En tanto, la novela tiene la peculiaridad de incluir banda sonora. “Cuba es una isla con banda sonora. Hasta en los funerales hay música. La pone el vecino, la pones tú, la ponen todos. Yo he querido retomar esa efervescencia musical, como música de fondo y hacer una conexión con Los Beatles. Una música que es una síntesis, un estado de ánimo, de una época, de una generación. Y en Cuba tanto si los oyes escondido como abiertamente, ellos simbolizan la constancia de que nuestra isla está en el mundo y que tiene una relacion en el mundo. Además me sirvo de la música de Silvio Rodríguez y de Pablo Milanés”, declaró.

Con respecto al tipo de redacción de “En el cielo con diamantes”, Senel Paz aclaró que pese a que lleva el sello de “Fresa y chocolate”, no es cinematográfico, si no más bien “es introvertida, evocativa, retrospectiva. Con pocos diálogos evidentes pero a la vez contaminada con mi experiencia en el cine. La novela es, a ratos en blanco y negro, a ratos en colores”.

Veinte años de trabajo necesitó Paz para finalmente dar vida a este viaje a Cuba. Pero el contenido no lo plasmó como un lugar único, sino como un estado de ánimo. “Reflejo Cuba como un tiempo total, no año a año, y comparto mis experiencias personales y literarias. La vivencia de mi generación y de mi país”.

Finalmente, el guionista no pudo dejar de expresar el amor, cariño y orgullo que siente por la cultura cubana y su diversidad. “Es algo en que van a sentir durante toda la novela. Es un viaje a Cuba en todo su esplendor”.

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