lunes, mayo 29, 2006

Rafael Gumucio: "A los chilenos les gusta el autoritarismo"


Entrevista
La pluma terrible de la letras chilenas, Rafael Gumucio, presentó en Madrid su nuevo libro, “Páginas Coloniales”(2006), obra donde narra sus vivencias en diversas ciudades, entre ellas, Madrid, Barcelona y Nueva York. Además, el columnista del pasquín The Clinic habló de política, de literatura y adelantó que tiene otro libro en mente, en el cual descubrirá el Chile actual y a la clase a la que pertenece: la clase media alta.

Rafael Gumucio es profesor de castellano, pero admite que no sabe cómo lo dejaron hacer clases en los colegios municipales. Este burgués nunca deja la ironía de lado y siempre busca algún momento para lanzar sus dardos. Él dice que no es gracioso y que no sabe por qué la gente se ríe de sus comentarios, sin embargo, sus expresiones satirizan sin compasión.

El autor chileno, estrenó su libro “Páginas Coloniales” en España, ya que la edición para Latinoamérica aún no sale de las instalaciones de Mondadori en Buenos Aires.

¿Cómo nació “Páginas Coloniales”?
La idea era hacer una descripción del mundo actual, del mundo que conozco y de una Europa española, que crece, que progresa, que construye y que tiene paradojas, dificultades, frente a una América Latina que vive en el pasado, en el atascamiento, en la nostalgia. Con “Páginas Coloniales” quería hacer un contraste entre un imperio que es un viejo mundo, en donde sin embargo, todo es nuevo, y que recuerda a la América Latina de los 50 y 60. Y a su vez, mostrar a una Latinoamérica que recuerda a los 50 y 60 de España, antigua, atrasada.

¿Qué técnica utilizó para escribir este libro?
Para escribir este libro me basé en el periodismo de ficción, que en el fondo es un mal periodismo con mala ficción. Es una visión de reportaje libre donde la mayoría de las vivencias son mías y son reales y otras no son tanto. En fin, busco mostrar el reflejo de cierto momento histórico, especialmente del momento actual del mundo.

¿En su libro plantea un nuevo orden colonial por parte de España?
Hay un nuevo orden colonial y lo que pasó hace 500 años ya no importa. Lo que pasa ahora es más importante. En ese sentido, España se ha vuelto un nuevo imperio colonial pero más que nada como poder literario, ya que los escritores deben volver a ella para ser alguien en este sentido.

¿Se considera usted un escritor viajero?
No soy un escritor viajero. Yo voy a un lugar porque tengo algo mío, algo que me interesa. Si voy al País Vasco voy al pueblo de los Gumucio. Asimismo, más que viajar hacia fuera, quiero viajar hacia adentro, hacia mi interior. Por ejemplo, ir a Haití, donde están mis padres, y escribir sobre esa situación.

¿Qué le llamó más la atención de los países en los que vivió ?
Lo que me ha llamado la atención es que pese a que somos países pobres, escondemos lo arcaico, lo pobre que somos. En cambio, en España por ser Europa hay un culto por lo antiguo, lo pueblerino.

¿Tiene razón Roberto Bolaño cuando plantea que al escritor chileno le interesa más lo frívolo que escribir bien?
Roberto Bolaño tiene razón. Pero es muy fácil hacer esta crítica a los otros falsos, frívolos por corromperse. Si criticas a la gente desde la pureza de la juventud siempre tendrás la razón. Es una crítica simple y poco eficaz. Lo que hay que destacar de Bolaño es que escribe bien, que esta en el mercado español, tiene la independencia que quiere y no escribe para los chilenos ni los españoles. Además, lleva a la literatura a un nivel muy alto y si no vende, no le interesa. Eso destaco de Bolaños. Lo otro me tiene sin cuidado.

¿En qué tipo de escritor le gustaría convertirse?
A mí no me gusta el típico escritor del boom que escribe desde afuera de su país. A mí me gusta el Chile actual, pero como tengo mucha distracción, prefiero salir al exterior a crear mis libros. Como verás, yo soy un poco contradictorio porque no quiero quedarme como un escritor del Chile imaginario, pero tampoco quiero quedarme en Chile sin poder terminar mis novelas porque tengo que entregar dos columnas de opinión sobre el viejo pascuero o porque tengo que, como escritor, ir a la escuela 218 a dar charlas sobre lo bueno que es leer. Y eso es lo que debes desarollar en Chile cuando eres escritor. Para mí, eso es patético.

¿Tiene algún proyecto nuevo en mente?
Estoy haciendo una nueva novela, ambiciosa para mis estándares. Es una novela sobre la nueva época de Chile, sobre el Chile actual, sobre la clase mía. Esa clase media alta chilena y mi ambiente de creación.

Lagos, Bachelet y política

A su parecer, ¿cómo fue el gobierno de Ricardo Lagos?
Primero que nada, debemos reconocer que el presidente Lagos tiene una carácter muy difícil, muy autoritario. Sin embargo, hizo cosas muy importante pero, más que nada, en el ámbito de lo simbólico. Destaco de él que supo hacer un encuentro entre el pasado y el presente; disminuyó la presencia y la influencia de la iglesia en política y en la sociedad; reforzó las FF.AA y eso es muy importante para el país.

¿Qué opina de Michelle Bachelet?
Michelle Bachelet, es hija de militar, educada en la RDA, que plantea reformas paritarias pero en el fondo no va a cambiar el estilo de gobernar el país porque a los chilenos les gusta mucho el autoritarismo. No en vano, la lógica militar y social en Chile es prusiana.

¿Por qué The Clinic tiene tanto éxito en Chile?
The Clinic es una satirización muy negativa de la prensa chilena. En Chile, los diarios normales no son serios, no hay rigor periodístico, sino que son más bien cómicos. Además, no informan bien, son sesgados y todos informan lo mismo. Por lo tanto, era necesario crear una publicación como the Clinic, que le dijera a la gente: “nosotros leemos lo que usted lee pero no creemos nada de lo que dicen y además, nos reímos de eso”. Así que esa es la clave, hacer reír a la gente y al mismo tiempo hacerle pensar.

¿Es posible decir que la transición chilena es hija de la española?
El modelo de la transición chilena fue copiado del español. Eso es claro. De hecho, Felipe González fue el profesor de los políticos chilenos y les enseño a hacer transición. Pero lo que diferencia la transición chilena de la española, es justamente que un español, Baltazar Garzón, hizo algo que ningún español se atrevió ha hacer en España: juzgar al dictador y bajarlo del pedestal. Por lo cual, la transición chilena que seguía el carril español se desvió hacia otro lado y ese otro camino hizo que Michelle Bachelet llegara al poder y no la derecha, como sucedió en España. Un acto inesperado pero bendito.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

errores ortográficos

Anónimo dijo...

pues bien, profesor de ortografía.

jajajajajaj

Anónimo dijo...

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Ese mentecato de Gumucio está más emparentado políticamente y representa el caso más fehaciente de camaleonismo: nunca queda mal con nadie, a pesar de su supuestas "agudas" apreciaciones, simplemente porque es un tipo de poco fiar y nadie lo toma en serio, a excepción de algunos aún más paupérrimos seudointelectuales. Todo lo que diga o haya dicho nos tiene sin cuidado, no es ni será un enfant tèrrible, qué pena tenerlo como una referencia aquí.
Cuál puede ser el perfil de un "columnista" de LUN o El Mercurio que, además, haya trabajado en The Clinic y Plan Z? Dónde mierda quedó la supuesta agudeza? Todo es condescendencia al más puro estilo "chupa picos". Claro que éste chupa picos conspicuos, sino que le pregunten a Skármeta, que lo candidatea a cuanta beneficencia internacional para "escritores jóvenes" hay por ahí y donde él goza de algunos contactos. Pero no hemos hablado de talento, o siquiera del hecho de ejercer la escritura porque, como tal, es un fiasco encubierto en un apellido.