miércoles, julio 11, 2007

Alejandro Gonzalez Iñarritu: Hay mucha mierda en el cine independiente



El cineasta mexicano, quien estuvo de paso por Madrid apoyando a los jóvenes talentos latinoamericanos, habló de todo. De cine independiente, del prejucio a Brad Pitt, de su nuevo camino en la pantalla grande y del futuro del cine.

Madrid.


El “Negro”, como cariñosamente le llaman sus amigos, sin duda es un modelo para la juventud latinoamericana y española. Sus palabras son escuchadas sin que una mosca se mueva mientras expone en el ciclo "Jóvenes talentos del cine latinoamericano" preparado por Casa de América en Madrid.

Casi 300 personas lo acompañan en el auditorio Gabriela Mistral. Ello le trae recuerdos y comenta lo dificil que es presentar la primera obra para cualquier artista. “ En el año 2000 llevé mi película a Cannes, “Amores Perros”, a la sección de la semana de la crítica. En ese momento, el cine latinoamericano no tenía acceso a la selección oficial. Los organizadores se habían resistido a presentar una película larga y duro, de miserables y latinoamericana más encima. Y fue una experiencia aterradora presentar mi primera película en público. En Cannes la gente se paraba, se salía de la sala y yo decía, que maten a esos. Estaba muy nervioso en esa ocasión. Creí que iba a ser un desastre mi película”.

Desde esa vez en el principado hasta ahora para el director de “21 gramos”, quien se estableció en Los Angeles con la intención de seguir su carrera ahí, han cambiado mucho las cosas y ya puede darse muchos gustos. “Debo reconocer que mi independencia ha sido extrema. Este cine ha sido defendido por mi parte controlando, desde un principio y libremente, todos los elementos del proceso creativo y una vez, terminado éste he podido ofrecérselo a alguien del sistema. En lugar de irme a la cama con algún directivo no sabiendo si es bueno o malo mi relación con ellos. No digo que son malos o buenos sino que al final todo puede acabar mal si no sabes con quien te metes”.

Pero si bien para González Iñarritu el verdadero cine underground es el que no está contaminado con las ideas de los “ejecutivos vestido de trajes”, también hay mucha suciedad en ese ambiente. “Hay una especie de prejuicio en el cine independiente. La verdad es que hay una autoetiqueta, porque el no tener dinero, el que nadie la vea y nadie la anuncie significa que tengas una virtud artística. Para mí, esa es una bandera para cubrir una falta de talento. Hay mucha mierda en ese mundo como también en el de las grandes producciones. Ese prejuicio es muy de cine latinoamericano”.

El cine latinoamericano esta viviendo un momento importante. Iñárritu es parte de esa escuadra mexicana junto a Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro, que en festivales oficiales son recibidos con aplausos. Sin embargo, el no concuerda con dar apellidos a este arte. “A mi no me gusta esa etiqueta del cine latinoamericano. Para mi es cine solamente. Porque mi experiencia que he tenido con actores o no actores de diferentes nacionalidades, hay una humanidad en el set y los problemas son los mismos para ellos y eso te demuestra que todos somos iguales”.

Brad Pitt, su terapia

Muchas de la críticas que le han achacado al director azteca es su creciente acercamiento con Hollywood en su última película, “Babel”. Para él, haber contratado a Brad Pitt y a Cate Blanchett ha sido más que nada una forma de promover una película.
“Yo siento que hay un prejucio con Brad Pitt y mi intención de contratarlo para Babel era una forma de terminar con éste. Que hay de malo en promover una película. Hay que juzgar al director por el resultado de su trabajo. El 80 % de Babel no son actores, sino gente de comunidades muy pobres de Marruecos y grabadas con camaras de guerrilla. En Japón grabé igual con una comunidad sordomuda. Adriana Barraza, también no es conocida. Babel es una película de cinco idiomas. La naturaleza de mi film no es mainstream sino que ss un cine dificil comercialmente. El único elemento contradictorio era Brad Pitt. Yo me enfrente a este prejuicio y tenía que ser el primero que debía romper este prejuicios, de que es de hollywood”.

Esta barrera intelectual que hay contra el actor norteamericano es para González Iñárritu nada más lejano y creado por los medios. “Brad Pitt es una persona muy amable, encantador y que se metió con todo en la película. Y si puedo hacer olvidar que Pitt no es ese ser maligno del mainstream, es un gran salto que me ayudó y que ayudó a Brad Pitt tambíen. Fue un ejercicio de disciplina para mi, finalmente”.

Los nuevos tiempos para el creador ha comenzado despues de Babel. Tras tres películas donde ha explorado el argumento dramático de entrelazar diferente historias, es hora de cambiar rumbo a otros “oceanos”. “Ahora es tiempo de moverse para mí, fue un ciclo que termino para mí, que queda claro, que fue muy divertido, que me gusta y fue muy útil para mí”.

Por ello, cree el alejamiento de su guionista Guillermo Arriagada es bueno creativamante para los dos. “Nuestra relación fue muy exitosa, fructífera y que tiene un fin bastante natural. Se exploró en tres películas, una trilogía, los temas que nos gustaba y que nos importaban . Avanzar y hacer otras cosas tanto para mí como para él es muy bueno y sano. En mi caso he estado desarrollando proyecto antes que esto terminara nuestra relación. Ademas estoy trabajando con un equipo nuevo en géneros distintos, en construir lugares y mares que no conozco y no he navegado. Sería dificil volver a hacer lo mismo porque te quita ese miedo y abismo que siente el creador. Tener la posibilidad de lo nuevo me gusta mucho. Ahora, tomo tiempo siempre y en tres años más verán lo nuevo de mi”.

La tecnología y los efectos especiales son los elementos que llevan la pauta en la mayoría de las producciones actuales. González Iñárritu cree que lo que viene es la interactividad en los proximos años. "El cine en cuatro años más teminará con muchos finales, líneas dramaticales opcionales para el espectador. La gente podrá jugar y tener el desenlace que más le guste. Todo gracias a la tecnología. Y creo que en menos de cinco años será dificil no hacer películas en 3D. Creo que va a ser dificil que las nuevas generaciones no acepten más que estas películas, al igual que cuando apareció el color, el sonido cuadrafónico para nuestra generación”, concluyó.

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