jueves, febrero 07, 2008

La lucha por salvar la Patagonia chilena sera sin concesiones


Organizaciones civiles chilenas y españolas se unieron en Madrid para protestar contra la construcción de 5 grandes represas en la Patagonia chilena por parte de Endesa España. También piden al Gobierno de Chile que asuma políticas de energías renovables antes que la destrucción del ecosistema de Aysén.

MADRID


En pleno centro de Madrid donde se establece la sede de Endesa España, empresa que quiere inundar miles de hectáreas vírgenes de la Patagonia chilena y construir cinco centrales hidroeléctricas, las asociaciones ecologistas chilenas y españolas como Greenpeace, Ecologistas en Acción, WWF España, Amigos de la Tierra, además del Consejo de Defensa de la Patagonia (CODEFF), entre otras, se encuentran realizando heroicas acciones de presión para que se mantenga a la ‘Patagonia sin represas’. Un territorio chileno que es la segunda reserva natural de agua dulce del mundo.

Todas estas organizaciones intentan hacer llamado urgente a las autoridades españolas y chilenas, y a la población europea, para que no se permita tal destrucción ecológica.

Rodrigo Herrera, director Greenpeace Chile, quien forma parte de la comitiva chilena que se encuentra en estos días en la capital española, señaló en la sede de Greenpeace en Madrid que lo “mejor era venir a hacer propaganda en el país de donde es la empresa que quiere destruir la Patagonía. La idea es difundir en España esta destrucción”.

Mientras que el director de Greenpeace España, Juan López de Uralde, aclaró que querían traer a España, a la matriz del negocio, este problema ya que éste no se podría montar en la península debido a sus restrictivas leyes ecologistas. “Queremos mostrar a los españoles que hay debajo de alfombra, que hay en las millonarias propagandas que hace Endesa. Para que sepan también los accionistas de Endesa en que se invierte su dinero2.

Por su parte, Peter Hartmann, director Codeff Aysén, manifestó que los habitantes de Aysén quieren que la región se desarrolle en forma natural y no sea explotada ni arrasada.

“Con este proyecto los chilenos somos los menos beneficiados… Se quiere destruir flora y fauna única en todo el mundo. Se quiere destruir a una reserva de la biosfera, a 12 áreas silvestres protegidas, a zonas de turismo únicas. Si se aprueba y se realiza este proyecto se bloquea cualquier otro tipo de desarrollo sustentable en la zona… Nos quieren convertir en una pila”.

Pérdida de modos de vida.


Aquilino Olivares, agricultor ganadero afectado por el proyecto destructivo, que vive en Cochrane, Aysén, se designó “chileno de corazón” e hijo de colonizadores del río Baker, y aprovechó la ocasión para dar su testimonio sobre los problemas que traería la represa a los habitantes de la zona.

“Nuestros hermosos ríos están amenazados, nuestro hermoso hábitat lo quieren destruir. Además, nosotros no tenemos los derechos de nuestras aguas, no somos dueños de nuestras aguas y nuestros animales pueden morir… Yo tengo placas solares para vivir y no destruyo nada del medio ambiente. Hay otras alternativas para generar electricidad en Chile. La verdad es que falta mente humana e inteligente en el gobierno para crear energía”.

En tanto, Juan Pablo Orrego, director de Ecosistemas, destacó que han recibido mucho apoyo en Zaragoza, Barcelona, Madrid y Palma de Mallorca “para detener esta locura que es la construcción de las represas en Aysén”.

Asimismo, recordó que los ecologistas ya se han enfrentado antes a Endesa cuando quería construir 7 represas en el Alto Bío Bío y pese a que no se logró detener toda la construcción (sólo se construyeron dos hidroeléctricas) si se le impidió destruir todo el sector.

“Al privatizar la dictadura de Pinochet Endesa Chile, esta compañía le robó los derechos de agua a todos los chilenos sin pagar nada a cambio. De esta manera, el 86% de Aysén y el 80% de Chile son de propiedad de Endesa España. Lo peor de todo es que estos derechos están consagrados en la constitución que ilegalmente aprobó Pinochet y que los gobiernos de la Concertación apoyan”, agregó Orrego.

El proyecto, que se construiría en los próximos 10 años, lo prepara la empresa HidroAysén, formada en un 51% por Endesa y un 49% por la chilena Colbún, del grupo Matte , que prevén invertir 2.700 millones de euros.

Orrego aprovechó la conferencia de prensa y la presencia de medios europeos en Madrid para destacar que Chile tiene un potencial eólico, geotérmico y solar impresionante, y que los gobiernos de la Concertación hasta ahora no hacen una campaña país en este sentido.

“La construcción de estas represas tiene un énfasis codicioso, retrógrado, primitivo y pondría un tapón de hierro al surgimiento de las energías renovables. Además, ésta idea tiene el énfasis de entregar energía más barata a la capital, Santiago, y no al sur, donde realizará todo el proyecto. Es una locura. La verdad es que el comienzo del fin de la Patagonia”, dijo.

Bachelet se lava las manos

Sin pudor, Peter Hartmann, acusó al gobierno de la Concertación y especialmente a la presidente Michelle Bachelet de tener una mirada economicista del problema. “La presidenta de la República nos dijo que no puede asegurarnos que el proyecto se detenga. Queremos que el proyecto pare ya, eso le pedimos a Endesa. No se negocia otra solución”.

Según las encuestas realizadas en Chile, en general, el 80% de la población chilena se muestra contrario a la construcción de las represas en Aysén, si la información que se le entrega en forma veraz.

Asimismo, los expertos denunciaron que el 60% de la energía de la represas se destinará a la industria santiaguina y sólo el 15% a la utilización residencial. Por lo tanto, el gobierno y Endesa mienten cuando dicen que este es un proyecto país. Como ejemplo indicaron que la energía es más cara cerca de las represas del Bío Bío y es más barata en Santiago, lo que no se entiende.

“Al final es un beneficio sólo para la gran industria y que terminará por concentrar aún más la contaminación, la población en la capital de Chile”, sentenciaron.

Finalmente, los expertos chilenos señalaron que la explotación por parte de industrias extranjeras en la Patagonia chilena es sólo el principio de una idea que es “acaparar la explotación de minerales que tiene la Cordillera de los Andes, ya que es rica en magnesio, oro, etcétera”.

Alrededor de 8 mil hectáreas serían destruidas turística y naturalmente por el megaproyecto de la Patagonia impulsado por la empresa española Endesa y la chilena Colbún que pretende construir cinco presas en los ríos Baker y Pascua, en la región de Aysén.

La línea de transmisión eléctrica implicaría talar una franja de 70 metros de ancho que atravesaría ocho regiones chilenas hasta llegar a Santiago de Chile y afectaría los parques nacionales Laguna de San Rafael y Bernardo O'Higgins. La energía se llevaría hasta el norte de Chile y la mayor parte de ella la utilizaría la industria y la zona minera, donde se proyectan nuevos proyectos por parte de multinacionales.

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